La memoria, el conocimiento y el aprendizaje

M.C. David I. Hernández

La memoria es un elemento esencial del aprendizaje, en el sentido en que todo conocimiento se consolida dentro de nuestro cerebro como una memoria. Gracias a los avances en neurociencias sabemos que la memoria es una red específica de neuronas que están conectadas entre sí (camino neural), que se “activan” cada vez que recordamos. Sabiendo esto, podríamos hacer una relación entre el cómo se genera un recuerdo dentro de nuestro cerebro y las mejores maneras para poder adquirir un conocimiento o aprender. Para ser más específico, si nosotros conocemos la manera en la que nuestros recuerdos se refuerzan, nosotros podemos seguir pasos similares para reforzar el aprendizaje en nuestros estudiantes.

Tipos de memoria

Es importante reconocer que existen dos tipos de memoria, la memoria a corto plazo y la memoria a largo plazo. La primera es aquella que solamente retiene información por un periodo de tiempo muy corto y la segunda es la que permanece con el paso del tiempo. Es decir si nos dicen un número telefónico de seis dígitos podremos recordarlo por unos segundos, inclusive un par de minutos pero luego ese conocimiento se perderá; esta es la memoria que trabaja a corto plazo y tiene una capacidad limitada a aproximadamente 6 “pedazos” de información, en este caso cada número individual. La memoria a largo plazo sería por ejemplo nuestro recuerdo de qué estábamos haciendo cuando ocurrió un suceso histórico, por ejemplo el día del sismo en la ciudad de México, podemos recordar que estábamos haciendo ese día, con quien hablamos, etc. Otro ejemplo son las tablas de multiplicar, las cuales fueron repetidas en tantas ocasiones que llegaron a formar parte de nuestra memoria a largo plazo.

Del conocimiento a la memoria a largo plazo

Nuestra prioridad como docentes es hacer que el alumno integre el conocimiento que nosotros le presentamos a su memoria a largo plazo. Para esto podemos ayudarnos de las enseñanzas que la neurociencia ha elucidado para nosotros. La memoria a largo plazo se construye, como mencionamos anteriormente de “caminos neurales”, estos funcionan de una manera similar a un camino que se hace sobre un campo de césped, entre más “caminemos” por una ruta específica, más quedará marcada esta ruta con el paso del tiempo. Es decir, si nosotros reforzamos un conocimiento específico en los estudiantes, este conocimiento será integrado de una manera mas concreta y permanente en la memoria de largo plazo. Si por el contrario, solamente presentamos un conocimiento nuevo de una manera superficial, será difícil que este conocimiento nuevo sea incorporado a la memoria a largo plazo y por ende sea olvidada al poco tiempo de presentarla en el aula de clases.

Saber discernir qué reforzar y qué no

Una de las claves para generar un aprendizaje efectivo y eficiente es el poder discernir qué conocimiento es el relevante dentro de un curso. Por lo general nos podemos orientar al estudiar el plan de estudios y observar cuales son los aprendizajes esperados para el final del curso. Es decir estos serán los contenidos más relevantes del curso y los tendremos que reforzar en mayor medida con contenidos de menos relevancia. De esta manera podremos tener un aprendizaje efectivo, eficiente y sobre todo, un aprendizaje que permanezca en el estudiante con el paso del tiempo y que le ayude a ser una persona mejor preparada.

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